Isla Palmarola

La Baia Del Francese dal Monte Tramontana

Archipiélago de Las Islas Pontinas en el Mar Tirreno

Textil Palmarola

Ripoll. En el ángulo inferior izquierdo, fábrica textil “Antoni Fons” predecesora de les fábriques de Felio Palmarola Grau.

Ripoll en los terrenos de la Farga Palau donde llegaba el Canal Almoina

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Antic Molí d’en Palmarola  (El molino de los frailes - Antiguo Molino de Palmarola)

(trabajo realizado por Joan Palmarola Ginesta)

El Molí dels Frares [Molino de los frailes] se encuentra ubicado en el término de Santa Cecilia de Voltregá en la comarca de Osona, antiguamente circunscrito el Manso Verdaguer (finca). Por los alrededores de 1900-1920 existía en esta zona una actividad agraria importante relacionada con los molinos harineros muy cerca de la riera del Soreig. Actualmente se conservan en varias casas o caseríos de esta zona algunos nombres de antiguas harineras como: el Molí de Homs, el Molí de Torroella y el Molí del Frares.

Las referencias más antiguas del Molí dels Frares tienen que ver con los frailes, anterior al 1840, que vivían y trabajaban en este molino. Fueron los primeros en adecuar el terreno, los enclaves y las estructuras de canalización del agua para ser aprovechada como energía y dar vida al molino.


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Antigua casa del Molí dels Frares

 

Historia del molino

El Molí dels Frares se convierte en propiedad de la Familia Palmarola. Concretamente existen referencias objetivas en la escritura de cesión y venta de 1900 en que Antoni Palmarola Gallifa deja en su testamento (1898) la herencia del Molí d'en Palmarola a Joan Palmarola Cunill en usufructo y como heredero universal Josep Palmarola Cunill.

El 26 de marzo de 1900 el Molí d'en Palmarola, propiedad de Josep Palmarola Cunill se cede en venta a Josep Bardolet y Fuentes. Doce años después, el 9 de noviembre de 1912, el molino en propiedad de Josep Bardolet y Fuentes se cede a la venta a Josep Palmarola Cunill. Los motivos que constan en la escritura, devienen de un incendio en que dejó prácticamente reducido a tierra el molino. Entonces Josep Bardolet Fuentes no pudo hacer frente al pago de los impuestos y de la hipoteca y el Molí se cede a la venta a Josep Palmarola Cunill. Los molinos harineros de la zona, el Molí d'en Palmarola fue uno de los que se dedicó a la producción industrial con más actividad y producción.

Algunos de los molinos harineros de la zona dedicaban su producción a una forma clandestina debido a las represiones fiscales del régimen político del momento. Es decir, la producción y los beneficios debían estar supeditados siempre a las leyes fiscales y autoridades del régimen político del momento. Sin embargo, la Harinera de Palmarola era una de las pocas que logró una producción industrial y podemos decirlo así, de una forma legalizada.

Fue en este período que la Harinera de Palmarola sufrió el incendio mencionado anteriormente que la dejó totalmente improductiva. Según las fuentes consultadas refieren que fue un incendio provocado, ya que se pudieron recoger pruebas que demostraban que toda la estructura y el material del Molí d'en Palmarola no quedaron destruidos en el incendio. Diversos materiales utilizados en la harinera fueron localizados en otros molinos harineros de la zona. Los motivos de este incendio apuntan a las diferencias existentes del momento en términos de la producción, beneficios fiscales entre otros, de los varios molinos harineros de la zona. Cuatro meses después de la cesión y venta del Molí a Josep Palmarola Cunill el 9 de noviembre de 1912, el Molí d'en Palmarola se cede a la venta de nuevo, el 11 de marzo de 1913, quedando en propiedad de Jaume Lloansi Costa.

El Molí d'en Palmarola, antiguo Molí dels Frares, dejó de tener su actividad como harinera a partir de 1913 con la venta y cesión a Jaume Lloansi Costa. La Familia Lloansi reconstruyó la finca del molino con fines ganaderos y con cabezas de ganado.

La finca fue pasando por herencia al actual propietario Pere Lloansi.

 


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Rueda de molino

 

La actividad del molino

El molino estuvo funcionando hasta hace pocos años pero dedicado a la obtención de electricidad para los infrarrojos con el objetivo de dar calor a los cochinillos, mediante una turbina. El proceso del industrial Puigneró y todas las molestias que su investigación originó provocó la decisión de clausurar el salto de agua. Sabíamos cuál sería el color de moda de la próxima temporada así nos comentaba Pere Lloansi haciendo referencia al color del agua que les llegaba. Descubrieron que en el fondo del salto de agua se había hecho un poso de un grosor considerable de los tintes acumulados. La actividad actual era la ganadera pero que también ha abandonado por problemas de contaminación ambiental.